Resumen
La marea se retira y deja al descubierto una amplia llanura de fango que alimenta a las aves limícolas migratorias: este es uno de los sitios más accesibles de Australia para verlas, con agujas y correlimos durante el verano austral. La ciudad construyó la laguna en 2003 para devolver el baño al frente marítimo; está vigilada y es gratuita. Asadores, un parque de patinaje y un área de juegos jalonan la pasarela.
Lo más destacado
La laguna abre a diario salvo por mantenimiento los miércoles por la mañana. La observación de aves es mejor dos horas antes y después de la marea baja, directamente desde la pasarela. Los mercados nocturnos del extremo sur funcionan todas las tardes, y la hilera de restaurantes de la explanada es donde cenan casi todas las tripulaciones de los viajes al arrecife.