Resumen
Los romanos levantaron aquí un templo y un complejo de baños en torno a las fuentes calientes, y en el siglo XVIII la ciudad se reconstruyó como un balneario de moda en piedra dorada de Bath, trazada en medias lunas y plazas. Ese paisaje urbano georgiano, apenas alterado, es hoy Patrimonio Mundial y envuelve los restos romanos y la abadía medieval. Compacta y grácil, es una ciudad para caminar, para la arquitectura y para un baño en el spa termal moderno, a un trayecto fácil desde Londres.
Lo más destacado
Las Termas Romanas, alimentadas por la fuente caliente, están entre los mejores sitios antiguos de Gran Bretaña, junto a la abadía de Bath y su bóveda de abanico. El Royal Crescent y el Circus muestran la arquitectura georgiana en su punto más grandioso, y el centro entero invita a pasear. Un rato en la piscina de azotea del Thermae Bath Spa y las huellas de Jane Austen completan la estancia.