Resumen

Los complejos ocupan terreno del condado sin municipio propio, y por eso se construyeron ahí: impuestos más bajos y normas más laxas que dentro de la ciudad. Lo que la gente calcula mal son las distancias: los edificios son tan grandes que caminar entre dos complejos vecinos puede llevar veinticinco minutos, y cruzar la avenida obliga a buscar una pasarela peatonal. Los atractivos gratuitos del recorrido —las fuentes del Bellagio, los sucesores del volcán del Mirage, los propios interiores de los casinos— están diseñados para hacer que uno vaya más despacio.

Lo más destacado

Conviene recorrerlo de noche, cuando ha bajado el calor y la iluminación es el asunto. Mejor usar el monorriel o los tranvías gratuitos entre complejos vecinos que caminarlo entero. Fremont Street, en el centro antiguo, es la alternativa más vieja, más barata y más compacta.