Inicio › Hogar y cocina › Cocina y mesa › Café, té y espresso › Cafeteras espresso Cómo limpiar una cafetera espresso Publicado: 19 de agosto de 2026 · Actualizado: 19 de agosto de 2026
Foto: Freestocks.org CC0 1.0 Fuente
Después de cada extracción, purga y limpia la lanza de vapor y golpea para soltar la pastilla de café; cada semana, haz un retrolavado con cesta ciega y detergente específico y deja el portafiltro y las cestas en remojo. Cada uno a tres meses descalcifica la caldera con un descalcificador adecuado: la lanza y el retrolavado quitan leche y aceites de café, y descalcificar quita la cal del agua.
Recomendado A diario: limpiar la lanza. Cada semana: retrolavado y remojo. Cada mes o así: descalcificar; aceites y cal son dos trabajos distintos — Una cafetera espresso acumula dos tipos distintos de suciedad que piden dos soluciones distintas: aceites de café y leche en las piezas que tocan tu bebida, y cal por dentro procedente del agua, así que una rutina se ocupa de cada uno con su propio calendario. A diario, justo después de vaporizar, abre la válvula de vapor un segundo para purgar la leche de la lanza y pásale un paño húmedo antes de que se seque encima, y enjuaga el portafiltro y la cesta. Cada semana, si tu máquina es de bomba estándar, hazle un retrolavado: pon la cesta ciega (sin agujeros) en el portafiltro con un poco de detergente para cafeteras espresso y acciona la bomba en tandas cortas para empujar agua de vuelta por el grupo, y después repite con agua sola; deja en remojo el portafiltro, las cestas y la ducha en ese mismo detergente. Cada uno a tres meses, según lo dura que sea tu agua, pasa una solución descalcificadora (o la del fabricante) por la caldera y el grupo para disolver la cal que frena el caudal y desplaza la temperatura, y enjuaga a fondo. Pasa un paño a la bandeja de goteo y a la tolva, usa agua filtrada para frenar la cal y consulta siempre el manual de tu modelo: algunas máquinas no deben retrolavarse.