Inicio › Hogar y cocina › Cocina y mesa › Ollas y sartenes › Woks Cómo limpiar un wok Publicado: 19 de agosto de 2026 · Actualizado: 19 de agosto de 2026
Foto: roland CC0 1.0 Fuente
En un wok curado de acero al carbono o de hierro fundido, enjuágalo con agua caliente mientras sigue templado y frota con un cepillo suave o una escobilla de bambú, con poco jabón o ninguno, y después sécalo al fuego y pasa una película fina de aceite. Ese último paso expulsa el agua y protege el curado, que es lo que evita el óxido y que la comida se pegue.
Recomendado Enjuague caliente y frotado suave, sin jabón agresivo, después secar al fuego y volver a engrasar: proteger el curado — Un wok tradicional es acero al carbono o hierro fundido con un curado de aceite acumulado que lo hace antiadherente, y el detergente agresivo o la lana de acero se llevan esa capa e invitan al óxido, así que la limpieza es suave por diseño. Justo después de cocinar, con el wok aún templado, enjuágalo bajo agua caliente y afloja los restos con una esponja suave, una escobilla de bambú o un cepillo de nailon; una gota pequeña de jabón suave de vez en cuando no pasa nada, pero olvídate de los estropajos y los desengrasantes fuertes. Para la comida pegada o quemada, hierve un poco de agua en el wok para levantarla, o frota con sal gruesa como abrasivo suave, y enjuaga. El paso innegociable es el secado: devuelve el wok al fuego un minuto para que se evapore hasta la última gota, porque el agua sobre acero desnudo lo oxida rápido. Con el wok templado, pasa una capa fina de aceite neutro por el interior con una toalla de papel para sellar y alimentar el curado, y guárdalo seco. Si aparece óxido, quítalo frotando, lava y vuelve a curar. Los woks esmaltados o antiadherentes son la excepción: esos se lavan con normalidad y jabón, solo que sin utensilios de metal.