Resumen
El conjunto se terminó en 1420 con el emperador Yongle, en la misma campaña de obras que la Ciudad Prohibida. Durante casi cinco siglos, los emperadores de las dinastías Ming y Qing vinieron aquí a rezar al Cielo por las buenas cosechas, la ceremonia más solemne del año imperial.
Descripción
En su centro se alza la Sala de la Oración por las Buenas Cosechas, una sala circular de madera con triple alero, de unos 38 metros de alto, levantada sobre una terraza de mármol de tres niveles. El recinto contiene además el Altar del Montículo Circular y el Muro del Eco, y toda la traza codifica la vieja cosmología de un cielo redondo sobre una tierra cuadrada.
Historia y legado
El conjunto se amplió y se reformó con el emperador Qianlong en el siglo XVIII. La gran sala ardió tras la caída de un rayo en 1889 y se reconstruyó según el diseño original, y en 1998 el Templo del Cielo se inscribió como Patrimonio Mundial de la Unesco.