Resumen

El papa Julio II encargó a Miguel Ángel —conocido entonces sobre todo como escultor— que volviera a pintar la bóveda de la capilla, y él trabajó en ella de 1508 a 1512. Por el centro corren nueve escenas del Génesis, de la Creación al relato de Noé.

Descripción

Alrededor de los paneles centrales se sientan profetas y sibilas monumentales, jóvenes desnudos (ignudi) y los antepasados de Cristo en los lunetos: más de 300 figuras a lo largo de unos 500 metros cuadrados, pintadas desde un andamio de diseño del propio Miguel Ángel.

Historia y legado

La bóveda transformó la pintura europea con sus figuras escultóricas y musculosas. Una restauración de 1980 a 1994 retiró siglos de hollín y reveló unos colores inesperadamente vivos, ella misma objeto de debate; Miguel Ángel volvió más tarde para añadir el Juicio Final en el muro del altar (1536-1541).