Resumen
El Renacimiento italiano fue un renacer del arte, del saber y del humanismo que empezó en Florencia en el siglo XIV. Lo financió la riqueza de las familias de banqueros, sobre todo los Médici, y se extendió por las ciudades-estado italianas.
Hitos principales
Humanistas como Petrarca recuperaron los textos y los ideales clásicos. En el arte, una línea que va de Giotto y Brunelleschi, que levantó la cúpula de la catedral de Florencia, y de Donatello, llevó a los maestros del Alto Renacimiento: Leonardo da Vinci, Miguel Ángel Buonarroti y Rafael Sanzio. El mecenazgo se extendió a la Roma papal, con la nueva basílica de San Pedro y la Capilla Sixtina, y a Venecia. En el pensamiento político, Maquiavelo escribió El príncipe (1513). El poder estaba repartido entre Florencia, Milán, Venecia, los Estados Pontificios y Nápoles, cuyo equilibrio estabilizó durante un tiempo la Paz de Lodi (1454).
Final y transición
Las guerras de Italia (1494-1559), en las que Francia y España se disputaron la península y Roma fue saqueada en 1527, terminaron con un predominio español sellado por el Tratado de Cateau-Cambrésis (1559).