Resumen

El arco, llamado Cueva de la Luna en el Agua, lo abrió el río en la caliza kárstica soluble, el mismo proceso que formó todo el paisaje de Guilin. Una pagoda Ming ocupa el lomo de la colina. El parque de alrededor es pequeño y la entrada no es barata para lo que es, y por eso muchos visitantes fotografían la colina desde la orilla de enfrente, que es gratuita.

Lo más destacado

La toma clásica se hace desde la terraza ribereña del parque, con el reflejo del arco completando un círculo en el agua quieta. Vale la pena subir a la pagoda por la vista a lo largo de los dos ríos. Conviene ir temprano: esta es la primera parada de casi todos los circuitos en autobús de Guilin, y a las diez la terraza está llena.