Resumen
Le Nôtre niveló una marisma y abrió un Gran Canal de 1,6 kilómetros sobre el eje del palacio, de modo que la vista hacia el oeste llega al horizonte. Cincuenta fuentes y centenares de estatuas puntúan los paseos, y todo el trazado está pensado para leerse desde las ventanas centrales del palacio. El agua fue siempre el problema: en su mejor momento las fuentes no podían funcionar todas a la vez, y los operarios se avisaban con silbidos para irlas encendiendo según se acercaba el rey.
Lo más destacado
La entrada es libre salvo los días de Fuentes Musicales, que son los días de venir, porque las fuentes solo funcionan con horario. Conviene alquilar una bicicleta o una barca de remos para el Gran Canal: el extremo más lejano está a veinticinco minutos a pie del palacio. Los bosquetes, escondidos tras los setos, se abren por turnos y guardan la mejor escultura.