Resumen
El sitio se usa desde mucho antes de que el hinduismo llegara a Bali en su forma actual, y su posición sobre el Agung es lo esencial: la montaña es el eje de la cosmología balinesa y el templo mira hacia abajo desde ella. Cuando el Agung entró en erupción en 1963 y mató a unas mil setecientas personas, la lava pasó a ambos lados de Besakih y lo dejó en pie, cosa que los balineses leen como una señal y los geólogos como topografía. En 2023 se abrió un acceso y un estacionamiento nuevos.
Lo más destacado
Solo los fieles pueden entrar en los patios interiores; lo que viene a ver el visitante es la subida por las terrazas y la vista hacia atrás sobre los arrozales. Los guías se asignan ahora en un mostrador oficial con precio fijo, cosa que ha terminado con el viejo problema de los acompañantes obligatorios que aparecían en el camino. La nube cubre el Agung a media mañana, así que conviene ir temprano si se quiere ver la cumbre.