Resumen

El subak asigna el agua por un calendario acordado en los templos del agua y no por quien esté aguas arriba, y es la razón por la que las laderas de Bali se cultivan como se cultivan; la UNESCO inscribió el sistema en 2012, en otros sitios del centro de la isla. En Tegalalang el valle mira al este, así que por la mañana la luz queda detrás de las terrazas y por la tarde sobre ellas. El ciclo del arroz hace que las terrazas estén verdes, inundadas como espejos o segadas a rastrojo según el mes.

Lo más destacado

Los miradores de la carretera son gratuitos para mirar; bajar al valle cruza las tierras de varios agricultores y cada uno cobra una pequeña aportación, que es el acuerdo y no una estafa. Hay que llevar calzado que se pueda embarrar, porque los caminos son caballones de tierra entre campos inundados. Los columpios y las plataformas del borde son recientes, se pagan aparte y son fáciles de saltarse.