Resumen

La costa es aquí una sucesión de bahías en herradura separadas por promontorios —Seger, Tanjung Aan, Mawun—, cada una con su rompiente y su viento. La zona turística de Mandalika levantada alrededor del circuito ha cambiado el pueblo deprisa, y la adquisición de terrenos que hubo detrás motivó una advertencia formal de un relator especial de Naciones Unidas en 2021 por el desalojo de familias locales. Cada febrero la fiesta de Bau Nyale lleva a miles de personas a la playa de noche a recoger gusanos de mar, ligada a la leyenda de una princesa que se arrojó al agua.

Lo más destacado

Tanjung Aan es la bahía de baño y Seger el mirador que la domina; las dos quedan a diez minutos al este en moto. Las clases de surf se dan en Gerupuk, donde a la rompiente se llega en barca y funciona en más franjas de la marea. Las carreteras de fuera del pueblo no tienen alumbrado y los perros son territoriales de noche, así que conviene volver antes del anochecer.