Resumen
La fotografía aérea lo encontró en 1925, y de ahí que se le nombrara por su vecino de piedra y no por un nombre más antiguo: seis anillos ovalados concéntricos de postes dentro de un terraplén y una zanja, alineados como Stonehenge con la salida del sol del solsticio de verano. En esa excavación se halló la tumba de una criatura en el centro. Los hitos de concreto son poco agraciados pero honestos: muestran la planta a tamaño real, cosa que un campo de hierba no podría.
Lo más destacado
Conviene venir por el emplazamiento más que por la ruina: desde aquí se ve el paisaje entero de Stonehenge, con sus túmulos y avenidas, sin entrada ni autobús. Durrington Walls es el campo inmediatamente al norte y forma parte del mismo conjunto. No hay servicios de ninguna clase.