Resumen

La piedra se extrajo en Italia y se partió en vez de serrarse para que se vieran los fósiles, y todo el recinto está girado en un ángulo que reconcilia la retícula de las calles con el cañón sobre el que se asienta. La colección es pequeña comparada con la del Metropolitano y mejor por ello —unos Lirios de Van Gogh, un Rembrandt, dibujos del Renacimiento—, y el Jardín Central de Robert Irwin es una obra de arte proyectada y no jardinería. Desde las terrazas la ciudad llega hasta el océano en los días claros.

Lo más destacado

El tranvía desde el estacionamiento forma parte de la llegada y vale la pena tomarlo en vez de subir a pie. Dos horas cubren la pintura y el jardín. La Villa Getty, en Malibú, es una sede distinta, con las antigüedades, y necesita su propia entrada gratuita con hora.