Resumen
Una capa de piel de zarigüeya se hace con decenas de pieles de zarigüeya de cola de cepillo raspadas, estiradas y cosidas entre sí con tendón hasta formar un gran rectángulo, con el pelo vuelto hacia dentro contra el cuerpo. El lado del cuero se incide y se frota con ocre en dibujos que hablan del clan, del país y de la historia de quien la lleva.
Cómo se lleva
Se lleva echada sobre los hombros y enrollada al cuerpo, con el pelo por dentro para abrigar, y servía además de manta, de envoltorio para el bebé y de sudario. Una capa crecía con su dueño desde la infancia, con pieles y diseños añadidos a lo largo de la vida, y se enterraba con él.
Historia
Las capas de piel de zarigüeya estuvieron extendidas por Victoria, Nueva Gales del Sur y más allá antes de que la colonización rompiera la tradición, y solo unas pocas capas antiguas se conservan en museos. Desde la década de 1990, las comunidades aborígenes han recuperado su confección como un poderoso acto de continuidad cultural y de identidad.