Resumen
Es un tocado alto y bulboso que se alza y se curva hacia atrás desde una banda frontal recta, con toda su superficie cubierta de pequeños círculos —leídos normalmente como discos de metal o como una imitación de un fondo de cuero— y de color azul en todos los ejemplares pintados. El uraeus, la cobra, va delante. No se ha encontrado nunca un khepresh físico: todo lo que se sabe de él viene del relieve, de la estatuaria y de la pintura, y por eso se discute su material y no su forma.
Cómo se lleva
Se lleva solo, sobre la cabeza afeitada o sobre un gorro ceñido, con la banda frontal nivelada y la cobra centrada, y aparece en reyes montados en carros, en reyes ofrendando a los dioses y en reyes representados como gobernantes vivos y no como difuntos. Como pertenece al rey vivo, no aparece nunca en una máscara funeraria; ese trabajo lo hace el paño nemes. La corona es además escasa en el registro antes de la dinastía XVIII y omnipresente en él después.
Historia
Aparece en el Segundo período intermedio y se convierte en un tocado real habitual en el Imperio Nuevo, donde Amenhotep III, Akenatón y sobre todo Ramsés II se representan con ella constantemente: los relieves de batalla de Abu Simbel y del Rameseum se la ponen al rey en su carro en Qadesh. La lectura de corona de guerra viene de esas escenas y de la egiptología decimonónica; el trabajo actual la trata con más cautela, como corona del rey en acción, sea esa acción una batalla o un rito.