Resumen

La playa mira al sureste, cosa que le da oleaje constante y una corriente fuerte en el extremo sur que sorprende a los visitantes cada verano. Hay que bañarse entre las banderas roja y amarilla; la zona vigilada se desplaza según las condiciones. Detrás de la arena, la avenida Campbell vive de cafés, tiendas de surf y un mercado dominical, y el parque con césped del extremo norte es el rincón tranquilo.

Lo más destacado

El paseo costero de Bondi a Coogee arranca en el extremo sur y recorre seis kilómetros pasando por Tamarama y Bronte, unas dos horas sin prisa. Los Bondi Icebergs, la piscina de mar excavada en la roca bajo la sede del club, están abiertos al público por un precio pequeño. La muestra Sculpture by the Sea jalona ese mismo camino cada primavera austral, de finales de octubre a principios de noviembre.