Resumen
Sydney creció desde el asentamiento colonial de 1788 en Sydney Cove hasta ser una ciudad de más de cinco millones de habitantes repartida alrededor de un puerto profundo y salpicado de islas. La vida se inclina hacia el agua: quien va a trabajar lo cruza en transbordador, el viejo barrio de almacenes de The Rocks se asoma a su borde, y los paseos por los promontorios enlazan una cala de arenisca con la siguiente. El clima es suave y soleado casi todo el año, y el puerto es la referencia desde la que se lee la ciudad entera.
Lo más destacado
La Ópera de Sydney y el Puente del Puerto de Sydney enmarcan Circular Quay, de donde salen los transbordadores hacia Manly y Watsons Bay. Bondi y el paseo costero hasta Coogee atraen a surfistas y bañistas, mientras que el Real Jardín Botánico y la punta de Mrs Macquarie dan la vista clásica del puerto. The Rocks conserva los callejones coloniales y los mercados de fin de semana, y un crucero por el puerto o una subida al puente dan la medida del entorno.