Resumen
Durante más de mil años Xian, entonces llamada Chang’an, estuvo entre las mayores ciudades de la Tierra y fue el punto donde la Ruta de la Seda llegaba a la capital imperial. Ese pasado largo se ve en la retícula del casco amurallado, en las torres de la Campana y del Tambor de su centro y en el Barrio Musulmán, moldeado por siglos de comercio. La Xian moderna es una gran capital de provincia, pero su atractivo es la densidad de historia dentro y justo fuera de las murallas.
Lo más destacado
Los Guerreros de Terracota, la legión enterrada del primer emperador, están en sus fosas de excavación a una hora al este de la ciudad y son la visita imprescindible de la región. La muralla de época Ming se puede recorrer a pie o en bicicleta en un circuito completo por encima de las calles, y los callejones del Barrio Musulmán sirven la famosa comida callejera de la ciudad. La Gran Pagoda del Ganso Salvaje y el Museo de Historia de Shaanxi completan el pasado profundo que hace de Xian un punto alto de cualquier ruta por China.