Resumen
Situada en la fértil llanura de Chengdu, la ciudad tiene fama en toda China de tomarse la vida despacio, entre cartas, té y comidas largas. El tejido antiguo sobrevive en barrios de callejones restaurados y en patios de templo, y la provincia de alrededor aporta tanto los pandas famosos como la cocina de Sichuan, picante y adormecedora. El clima es suave y a menudo cubierto, y la ciudad funciona bien como base para las excursiones de un día a lo que hay más allá.
Lo más destacado
La Base de Pandas de Chengdu muestra a los animales en su mejor momento con el fresco de primera hora. En la ciudad, los callejones de Jinli y Kuanzhai sirven comida de calle y artesanía, y las casas de té del Parque del Pueblo son una institución. El hotpot de Sichuan es la comida imprescindible, y las excursiones de un día llegan al Gran Buda de Leshan y a las laderas cubiertas de templos del monte Qingcheng y de Dujiangyan.