Resumen

El templo se destruyó y se reconstruyó unas dieciséis veces; las salas actuales son en su mayoría de los siglos XIX y XX, pero lo que importa es la escala y el emplazamiento. La Sala del Gran Sabio guarda un Buda de alcanfor de 24 metros tallado en 1956. Feilai Feng, el afloramiento calizo del otro lado del arroyo, tiene los relieves, entre ellos un Maitreya sonriente que es la imagen budista más reproducida de China.

Lo más destacado

Las grutas de Feilai Feng necesitan entrada aparte de la del templo y son la mitad más antigua y más rara: conviene verlas primero, con la luz de la mañana. El incienso se entrega gratis en la puerta y no hace falta comprar más fuera. La aldea de Longjing, colina arriba, cultiva el té del mismo nombre y es el final tranquilo de la visita.