Resumen

El lago fue una laguna hasta el siglo VIII, cuando se dragó y se encauzó; las calzadas de Bai y de Su llevan el nombre de los poetas y funcionarios que las construyeron. Diez vistas prescritas, fijadas en la dinastía Song, siguen ordenando cómo se mira el lago y están marcadas con estelas. La entrada es libre, cosa insólita en China para un sitio de esta categoría.

Lo más destacado

Vale la pena recorrer a pie o en bicicleta la calzada de Su, 2,8 kilómetros de sauces y puentes en arco sobre el agua. Conviene tomar una barca hasta las Tres Pozas que Reflejan la Luna, la isla con las pagodas de piedra del billete de un yuan. La puesta de sol desde el Puente Roto y el lago con la primera luz, antes de los grupos, son los dos momentos que compensa planear.