Resumen
El lago se llenó a lo largo de los años setenta, desplazando a unas 100.000 personas y sumergiendo aldeas, cementerios y arqueología que no se pudo trasladar. Cuatro conjuntos de templos se cortaron y se reubicaron en sus orillas, Abu Simbel entre ellos. La ribera es desierto, está prácticamente deshabitada y alberga cocodrilos del Nilo y algunas de las mejores capturas de perca del Nilo que existen.
Lo más destacado
El crucero entre Aswan y Abu Simbel es la manera de conocerlo: tres o cuatro días, con escalas en Kalabsha, Wadi es-Sebua y Amada, templos a los que no llega ninguna excursión de un día. Los safaris de pesca de perca salen de Aswan. El lago está en su mejor momento al amanecer, cuando los templos de la orilla reciben la primera luz reflejada en el agua.