Resumen
Situada donde el Nilo corre limpio entre el desierto y las islas de granito, Aswan tiene un ritmo más suave que las ciudades del norte. Fue la puerta de Egipto a Nubia y a África, frontera y puesto comercial, y la cultura nubia sigue tiñendo sus aldeas, su comida y su música. La ciudad es un sitio para bajar el ritmo, navegando a vela y mirando el río, tanto como una base para los monumentos de alrededor.
Lo más destacado
El templo de File, trasladado a una isla para escapar de la subida del lago, se alcanza en barca, y la presa que creó ese lago queda justo aguas arriba. Las faluas navegan hasta la isla Elefantina y las aldeas nubias, y la isla botánica de Kitchener queda en mitad del río. Aswan es además el punto de partida del largo viaje al sur hasta los colosales templos rupestres de Abu Simbel.