Resumen

La empresa de Gustave Eiffel montó 18.000 piezas de hierro con dos millones y medio de remaches en dos años, sobre un proyecto de sus ingenieros Koechlin y Nouguier. Los artistas firmaron un manifiesto contra ella por inútil y monstruosa; la antena inalámbrica que se le fijó en 1909 es lo que la salvó del derribo. Se repinta a mano cada siete años, en un tono algo más oscuro en la base que en la cima para que se lea de un solo color desde el suelo.

Lo más destacado

Conviene reservar por internet con semanas de antelación una entrada de ascensor con hora, o subir por la escalera hasta la segunda planta: menos cola, más barato, y la estructura de hierro es lo que se viene a ver. La explanada del Trocadero, al otro lado del río, da la vista clásica; el Campo de Marte, la cercana. A la hora en punto, ya de noche, la torre centellea cinco minutos.