Resumen
La isla fue el tesoro de la Liga de Delos y después un puerto franco que movía esclavos y grano para todo el Egeo; en su apogeo vivían 25.000 personas en una roca que se cruza en una hora. Las ruinas van de la Terraza de los Leones a casas con suelos de mosaico todavía en su sitio. Todo lo que asoma sobre el terreno es sitio de la UNESCO y la isla entera es un museo.
Lo más destacado
Las barcas salen de Mykonos por la mañana y dan de tres a cinco horas; no hay alojamiento ni regreso después de la última salida. Conviene subir al monte Cinto para entender el trazado de la ciudad entera. Hay que llevar agua, sombrero y algo que cubra del sol, porque no hay sombra y el yacimiento está completamente expuesto.