Resumen

Isla pequeña, seca y rocosa en el corazón del Egeo, Mykonos se hizo un nombre como destino veraniego elegante, pero su núcleo es una ciudad cicládica clásica de casas cúbicas blancas, contraventanas azules y callejones trazados para desorientar a los piratas y al viento. La hilera de molinos viejos y el frente marítimo de la Pequeña Venecia son sus emblemas, y playas de todos los ánimos rodean la costa. Está más llena y más cara en pleno verano, y la ciudad encalada se ve mejor con la luz suave de la mañana y del atardecer.

Lo más destacado

El casco antiguo de Chora enreda sus callejones encalados bajo los famosos molinos, con los balcones de la Pequeña Venecia colgados sobre el mar al atardecer. Las playas de la costa sur van de las arenas de fiesta a las calas tranquilas, y se llega en autobús o en barca. Un corto trayecto en caique lleva a Delos, la isla deshabitada que fue uno de los lugares más sagrados del mundo griego antiguo y hoy es un enorme yacimiento arqueológico.