Resumen

Las tiendas fueron carnicerías hasta 1593, cuando Fernando I las desalojó en favor de los orfebres, en parte por el olor, ya que el corredor de arriba llevaba al gran duque entre su despacho y su casa. Vasari construyó ese corredor en cinco meses en 1565 y todavía recorre el puente entero, rodeando la torre de los Mannelli, cuyos dueños se negaron a dejarlo pasar. El oficio de la joyería no se ha ido nunca.

Lo más destacado

Mejor mirarlo que mirar desde él: la vista desde el Ponte Santa Trinita, un puente más abajo, es donde se hacen las fotografías. Cruzarlo a primera hora, antes de que las tiendas abran sus postigos y el puente se convierta en un pasillo de oro. El Corredor Vasariano volvió a abrirse a las visitas en 2024, con entradas por horario que venden los Uffizi.