Resumen

La reunieron los Médici, y la última de la estirpe, Ana María Luisa, legó el conjunto a Florencia en 1743 con la condición de que nada saliera nunca de la ciudad. Las salas siguen un orden cronológico a lo largo de dos corredores, de modo que la visita es un paseo de Giotto a Caravaggio pasando por Leonardo y Miguel Ángel. Un atentado con explosivos mató en 1993 a cinco personas y destruyó parte del ala oeste; los daños se repararon y la galería reabrió en pocas semanas.

Lo más destacado

Conviene reservar entrada con hora, que cuesta unos euros más y ahorra dos horas en agosto. De la sala 8 a la 15 está el núcleo: el díptico de Piero della Francesca, los dos Botticelli, la Anunciación y la Adoración de Leonardo. Las ventanas del corredor sobre el Arno son la mejor vista gratuita del Ponte Vecchio de la ciudad.