Resumen

Rival de Florencia en la Edad Media, Siena quedó congelada en la cima de su esplendor gótico tras la peste y la derrota, y su centro de ladrillo rojo es hoy Patrimonio Mundial y apenas ha cambiado en seiscientos años. La ciudad se abre en abanico desde la Piazza del Campo, la plaza inclinada donde se corre el Palio, y sube hasta una catedral de mármol a franjas en lo alto. Es compacta y caminable, y sigue dividida en las diecisiete contrade, o barrios, cuya rivalidad mueve la carrera.

Lo más destacado

La Piazza del Campo, una de las mejores plazas de Europa, se curva bajo el Palazzo Pubblico y su alta Torre del Mangia, que se sube por la vista. El Duomo, a franjas blancas y negras, está entre las grandes catedrales góticas de Italia, con un púlpito tallado y suelos de mármol. Dos veces cada verano el Palio llena el Campo de caballos y de color, y las calles de las contrade compensan un paseo cualquier día.