Resumen
Jeju entera es este volcán: la isla es su ladera. Dos de los siete senderos llegan a la cima —Seongpanak y Gwaneumsa— y ambos exigen reserva por internet, con un tope de personas y una hora límite de regreso que se controla en un puesto a media subida. La vegetación cambia con la altura, de los cítricos y los pinos al bosque caducifolio y a una zona alpina pelada de abeto coreano, y la ida y vuelta lleva de ocho a diez horas.
Lo más destacado
Conviene reservar el permiso de cumbre en cuanto haya fechas: se liberan con un mes de antelación y vuelan para los fines de semana de otoño. Seongpanak es más largo y más suave, Gwaneumsa más empinado y más bonito; la jornada clásica es subir por uno y bajar por el otro. Los senderos bajos, Eoseungsaengak y Yeongsil, no necesitan permiso y dan la montaña en dos horas.