Resumen

El cono emergió del mar y más tarde quedó unido a Jeju por una barra de arena, y por eso se alza aparte de las demás formaciones volcánicas de la isla. La subida son 180 metros de escaleras hasta el borde, desde donde el cuenco del cráter aparece cubierto de hierba y el mar rodea tres lados. Abajo, en la orilla, las haenyeo —las buceadoras de Jeju, casi todas hoy de sesenta y setenta años— hacen demostraciones de buceo dos veces al día.

Lo más destacado

El amanecer que promete el nombre compensa el madrugón, y la puerta abre una hora antes del alba justamente para eso. Hay que contar cuarenta minutos de subida. Las demostraciones de las haenyeo al pie son a la una y a las tres y son la última ocasión de ver una tradición que se acaba: quedan menos de tres mil buceadoras y casi todas pasan de los sesenta.