Resumen
Las calas son de roca y arena gruesa más que una playa larga, y la transparencia viene de una pradera de posidonia mar adentro, una especie protegida que explica también por qué los barcos no pueden fondear aquí libremente. En temporada, la puesta de sol reúne a varios cientos de personas sobre las rocas, y los bares de playa ponen precio en consecuencia. Fuera de temporada está casi vacía y es igual de buena.
Lo más destacado
Conviene llegar una hora antes de la puesta de sol para conseguir sitio en las rocas, o venir a las nueve de la mañana con el agua en su momento más quieto. Mejor traer calzado con el que se pueda pisar roca: las entradas al agua son de piedra, no de arena. Los autobuses desde Sant Antoni y desde la ciudad de Ibiza funcionan en temporada, y a partir de las once no quedan plazas libres para estacionar.