Resumen
Gaudí mantuvo la estructura y cambió todo aquello que una persona toca: amplió el patio de luces y graduó sus azulejos del azul oscuro arriba al blanco abajo para que la luz llegue por igual a cada planta, y dio a los huecos de las ventanas la misma lógica. Casi nada en el edificio es recto. La cubierta se lee como el lomo de un dragón con la cruz de San Jorge clavada en él, aunque Gaudí no dejó ninguna nota que lo dijera.
Lo más destacado
La audioguía funciona con realidad aumentada y es especialmente buena a la hora de mostrar qué contenían las salas cuando aquí vivía una familia. Conviene elegir el primer turno o el último: la planta noble es pequeña y se llena. La vecina Casa Amatller y la Casa Lleó Morera completan la manzana llamada de la discordia, tres arquitectos compitiendo en un mismo frente de calle.