Resumen
Barcelona rehízo el barrio para la Exposición Internacional de 1929: trasladó fragmentos góticos de edificios derribados, añadió en 1928 el puente neogótico de la calle del Bisbe y remodeló calles para que parecieran más antiguas de lo que eran. Lo genuinamente viejo está debajo: la ciudad romana, excavada bajo la plaza del Rei, se puede recorrer a pie. La plaza de Sant Felip Neri conserva las marcas de la metralla de un bombardeo de 1938 que mató a cuarenta y dos personas, la mayoría niños.
Lo más destacado
Vale la pena recorrer primero la ciudad romana subterránea en el Museo de Historia; las calles de arriba cobran sentido después. Mejor temprano: hacia las diez las callejuelas son una fila que avanza despacio. La plaza de Sant Felip Neri queda a dos minutos de desvío y es el rincón más silencioso y más sobrio del barrio.