Resumen
El edificio se proyectó en 1785 como gabinete de historia natural y pasó a ser pinacoteca en 1819, cuando la colección se abrió al público. Como creció a partir de una única colección real y no comprando en el mercado, es profundo justo donde los reyes de la casa de Austria y de Borbón compraron con fuerza: 50 Velázquez, 140 Goya, los trípticos de El Bosco que reunió Felipe II. Las meninas cuelga en una sala construida a su medida.
Lo más destacado
Vale la pena dedicar veinte minutos a Las meninas y buscar después la posición del espejo para la que se pintó el cuadro. Las pinturas negras de Goya, trasladadas aquí desde los muros de su casa, están en la planta baja y son lo más duro del museo. La entrada es gratuita las dos últimas horas de cada día: hay mucha gente, pero es gratis de verdad.