Resumen
Situada en una meseta en el centro del país, Madrid se convirtió en capital en el siglo XVI y creció hasta ser una ciudad elegante de avenidas anchas, plazas formales y parques. Tiene menos monumentos aislados que otras ciudades españolas y lo compensa con su arte, su vida en la calle y una noche que llega hasta el amanecer. Calurosa en verano y fría y seca en invierno, es una ciudad de museos por el día y de bares de tapas y plazas por la noche.
Lo más destacado
El Prado, el Reina Sofía y el Thyssen forman el triángulo del arte, con Velázquez, Goya y el Guernica de Picasso. El Palacio Real, la Plaza Mayor porticada y la Puerta del Sol organizan el centro antiguo, y el Retiro aporta el verde al lado. Las tardes son de los bares de tapas y las terrazas, y el fútbol del Bernabéu atrae a su propio público.