Resumen

El palacio del Buen Retiro ardió y se derribó después de la guerra de la Independencia; los jardines sobrevivieron y son hoy 125 hectáreas en mitad de Madrid, inscritas por la Unesco en 2021 junto con el Paseo del Prado. El estanque de las barcas con su columnata, la rosaleda y la estatua del Ángel Caído —uno de los pocos monumentos públicos a Lucifer— son los puntos fijos. Los domingos por la tarde llenan el paseo principal percusionistas, titiriteros y echadores de cartas.

Lo más destacado

Remar en el estanque cuesta pocos euros; las barcas son la razón por la que el estanque existe. El Palacio de Cristal es gratuito y sus exposiciones cambian; el edificio por sí solo compensa el paseo. Un domingo por la tarde se ve el parque tal como lo usa Madrid; a las ocho de la mañana de un día laborable, vacío.