Resumen

Thawan la construyó a lo largo de cuarenta años, hasta su muerte en 2014, mezclando formas de templo lanna con una colección de cráneos, pieles de cocodrilo y cuerna de búfalo: la obra habla de la muerte y del apetito antes que de la pureza, e incomoda a quien llega esperando un templo. Parte del material se obtuvo legalmente hace décadas y hoy no podría obtenerse, cosa que conviene saber antes de descubrirla dentro. La sala principal es un largo edificio de madera con una mesa puesta con cuerna.

Lo más destacado

Conviene verla después del Templo Blanco y del Azul: los tres juntos son un mismo argumento en tres colores, y esta es la tercera voz. Hay que contar con una hora y leer las cartelas, porque buena parte de la colección es escultura del propio Thawan y no material encontrado. No todo el mundo querrá ver los restos animales, y no hay manera de recorrer la finca sin ellos.