Resumen

Sangduean Chailert lo fundó en 1995 y se ha convertido en la referencia de cómo puede funcionar un santuario: los elefantes viven en manadas que ellos eligen, no se les encadena durante el día y no se les hace actuar. El parque suprimió el baño con visitantes por razones de bienestar, porque se llevaba a los elefantes al río según un horario y no cuando querían ir, que es el mismo problema en versión más suave. Las visitas se reservan con antelación y las plazas son limitadas.

Lo más destacado

Hay que reservar con semanas de antelación: tanto las visitas de un día como las estancias con pernoctación se agotan, y no se puede llegar sin reserva. Conviene contar con mirar y dar de comer, no con tocar; ese es el sentido del sitio, y un operador que en otra parte prometa paseos o baños está diciendo lo que es. El parque también acoge perros y gatos rescatados en el mismo recinto, cosa que sorprende a los visitantes.