Resumen

En una sola generación Dubái pasó de ser un pequeño puerto comercial del Golfo a una ciudad global de rascacielos, centros comerciales e islas artificiales, impulsada por el comercio, el turismo y la ambición más que por el petróleo. La ciudad moderna se despliega por la costa en una línea de torres, playas y puertos deportivos, mientras que el casco viejo de Deira y Bur Dubai conserva sus zocos y las embarcaciones de trabajo del Dubai Creek. Calurosa buena parte del año y templada en invierno, vive de las compras, de los superlativos y del desierto que tiene al lado.

Lo más destacado

El Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, se alza sobre el Dubai Mall y sus fuentes, y Palm Jumeirah y Dubai Marina exhiben la ciudad nueva. Al otro lado del Dubai Creek, los zocos del oro y de las especias y un trayecto en abra tradicional recuerdan al pueblo comerciante. Los safaris por el desierto en vehículo o en camello, las playas y la pista de esquí dentro de un centro comercial completan una estancia.