Resumen
Abrió en 1759 como el primer museo público nacional que existió, sobre el principio de que la colección pertenecía al público y no a la corona, y ha sido gratuito desde entonces. Las salas célebres son la galería de escultura egipcia con la piedra de Rosetta, las esculturas del Partenón, los relieves asirios de Nínive y el enterramiento de barco de Sutton Hoo. Cómo llegaron varias de ellas a Londres es objeto de disputa, en algunos casos de forma oficial por los gobiernos que las reclaman, y las cédulas del museo dicen hoy más sobre eso que antes.
Lo más destacado
Conviene entrar por la puerta de Montague Place, en la parte de atrás: la fila de la entrada principal es larga y esta casi nunca lo es. El Great Court es una plaza cubierta y no una sala, así que no vale la pena gastar tiempo ahí. Dos horas en dos colecciones rinden más que seis en todo.