Resumen
La leyenda cuenta que a un emperador del siglo XV le entregaron una espada mágica para expulsar a los Ming, y que después una tortuga dorada emergió de este lago para recuperarla. Aquí vivieron de verdad tortugas caparazón blando gigantes, y la última murió en 2016 y se conserva en el templo de la isla, cosa que da al relato un anclaje insólitamente literal. El lago es la bisagra entre el Barrio Antiguo, al norte, y la retícula colonial francesa, al sur.
Lo más destacado
Las calles de alrededor se cierran al tráfico desde el viernes por la tarde hasta la noche del domingo, que es cuando la ciudad sale a caminar. El templo de Ngoc Son, en la isla, tiene una entrada barata y guarda la tortuga conservada. Conviene venir a las seis de la mañana para ver las clases de gimnasia, que es lo más de Hanói que hay.