Resumen
Se hace en lino, algodón o ramio fino, casi siempre blanca o en tono claro, con el bajo recto y unas aberturas laterales cortas para que caiga bien por fuera. Las alforzas verticales corren en bandas del hombro al bajo, y los cuatro bolsillos —dos en el pecho, dos en la cadera— son el otro rasgo fijo, a menudo con las mismas alforzas repetidas. Las mangas son cortas o largas, y la blanca de manga larga es la versión de vestir.
Cómo se lleva
Se lleva por fuera del pantalón, siempre, y plancharla bien es todo su mantenimiento: las alforzas tienen que conservar sus líneas o la camisa parece dormida. Sustituye a la chaqueta y a la corbata, no a la camisa, así que se lleva a bodas, a oficinas y a actos de Estado en los países que la reivindican. Debajo no se lleva nada que se vea, y no se remete ni siquiera con traje.
Historia
Cuba y México reivindican los dos la invención, y el relato cubano la sitúa en la región de Sancti Spíritus en el siglo XIX, con un nombre tomado de los recolectores de guayaba que usaban los bolsillos. Se extendió por el Caribe, Yucatán y Filipinas, y Miami la hizo estadounidense. Varios gobiernos la han declarado vestimenta formal nacional, y el Estado cubano la adoptó para las ocasiones diplomáticas en 2010, lo que zanjó la discusión políticamente, aunque no históricamente.