Resumen

El Lanzón es un fuste de piedra en forma de hoja de más de cuatro metros de alto, colocado en el cruce de unas galerías subterráneas estrechas dentro del templo. Los fieles se encontraban con él casi a oscuras, en el corazón del recinto sagrado.

Descripción

Está tallado en bajorrelieve con un ser antropomorfo de pie, de boca gruñente y con colmillos, manos con garras y cabellos representados como serpientes. Las imágenes mezclan rasgos humanos, felinos y de serpiente, típicos del arte chavín.

Historia y legado

El Lanzón es la imagen de culto central de Chavín de Huántar, cuya religión se extendió por buena parte del Perú en el Horizonte Temprano. Sigue hoy en su sitio y es una obra maestra de la escultura andina temprana.