Resumen

Los textiles se tejieron con algodón y con fibra de camélido y se bordaron densamente en colores brillantes. La mayoría se conserva como envoltorios funerarios en torno a fardos de momias, en el desierto seco de la península de Paracas.

Descripción

Sus superficies bullen de figuras repetidas —chamanes voladores, aves, peces y seres compuestos— en un bordado policromo vivísimo. La destreza técnica y la gama de colores son extraordinarias para su antigüedad.

Historia y legado

Los mantos de Paracas revelan la riqueza, las creencias y el arte de una sociedad andina costera. Su tradición desembocó en la cultura nazca posterior, y son tesoros muy apreciados del arte andino.