Resumen

Michel Corajoud lo proyectó como parte de la transformación del frente fluvial de muelle de trabajo en paseo, y funciona por ciclos: llenar, reflejar, vaciar, nebulizar. Los niños corren por él todo el verano y la ciudad lo trata como una fuente y no como un monumento. Se apaga en invierno y para mantenimiento.

Lo más destacado

Conviene esperar a la fase de espejo para el reflejo clásico de la Plaza de la Bolsa; la fase de niebla es la mejor para meterse dentro. La puesta de sol da la piedra más cálida y el agua más quieta. El tranvía pasa por el borde, así que se llega y se sale con facilidad.