Resumen

El Fuerte Real de Sainte-Marguerite retuvo al prisionero enmascarado entre 1687 y 1698 y su celda se visita; por lo demás la isla es eucalipto y pino con un sendero costero que la rodea entera. Saint-Honorat tiene un monasterio fundado hacia el año 410 y los monjes hacen vino en ocho hectáreas, que se vende en la tienda de la abadía. Ambas islas son sitios de patrimonio nacional y está prohibido construir.

Lo más destacado

Conviene tomar la primera barca y recorrer el circuito de Sainte-Marguerite antes de que se disperse el público del día. El Museo del Mar, en el fuerte, guarda pecios romanos hallados enfrente. En Saint-Honorat se puede subir al monasterio fortificado de la orilla, levantado contra las incursiones sarracenas, por la vista de vuelta a la costa.