Resumen
Los dos arcos más cercanos a la orilla izquierda son romanos, de piedra blanca; el resto es ladrillo medieval, y una torre del siglo XVI guarda el extremo. La voladura de 1945 destruyó todo salvo esas pilas romanas, y la reconstrucción fue de 1957 a 1959 con material dragado del Adigio, de modo que lo que hoy está en pie es en buena parte la piedra original vuelta a colocar. Desde el puente, el teatro romano trepa por la colina de enfrente.
Lo más destacado
Mejor cruzarlo a última hora de la tarde, cuando la luz da en la cara de aguas arriba y el río corre verde por debajo. Conviene subir a Castel San Pietro, al otro lado, en funicular o con quince minutos de escaleras, por la vista hacia el puente y la ciudad entera. El teatro romano de debajo del castillo sigue representando a Shakespeare en verano.